Daniel Ortiz tiene treinta y dos años y una vida de mierda, pero, a diferencia
de los millones de personas que comparten con él esta cualidad, es consciente de
ello. Por motivos inherentes a los peligros de su profesión (vende máquinas de
coser al por mayor), Ortiz matará a un hombre casi inocente. El crimen no le
genera un gran sentimiento de culpa, pero sí innumerables salpicaduras,
demasiada atención mediática y muchos problemas.
¿Cómo se deshace un señor
normal de Santander, que nunca ha hecho ruido, de un cadáver? ¿Cómo enfrentarse,
siendo representante de tricotosas, a una banda de traficantes de drogas con
aspiraciones nasales y políticas? ¿Se le debe contar u ocultar un asesinato así
a tu mujer? ¿Es cierto que un crimen solo te jode la vida si te toca ser el
muerto?
Divertida novela en la que el periodista Javier Gómez Santander nos presenta las peripecias de un gris STV (Santanderino de Toda la Vida) con una banda de narco-skins en Madrid.
Una serie de absurdas coincidencias hacen que este ciudadano anónimo se convierta en un antisuperhéroe y tenga en suspense a la prensa y a la sociedad. Impresionante el personaje del padre del protagonista (me declaro muy fan) y espectacular el cameo del mediático oso Furaco.
No obstante lo disparatado de la trama, cabe destacar el trasfondo de crítica al tratamiento que de la actualidad hacen los grandes medios de comunicación.
No obstante lo disparatado de la trama, cabe destacar el trasfondo de crítica al tratamiento que de la actualidad hacen los grandes medios de comunicación.
Recomendable para pasar un rato agradable.

No hay comentarios:
Publicar un comentario