martes, 5 de julio de 2016

#25 Se prohíbe mantener afectos desmedidos en la puerta de la pensión - Mamen Sánchez

Si Mamen Sánchez alcanzó un éxito incuestionable de ventas con La felicidad es un té contigo en este nuevo libro, la autora se supera a sí misma y desde la primera página el humor, la empatía hacia los personajes, las sorpresas y la variedad de registros se alían para conseguir una lectura absorbente y absolutamente satisfactoria.
De nuevo, se trata de una novela coral, pero protagonizada por una mujer que no tiene más remedio que:
     a) Reconstruirse casi desde cero después de un divorcio demoledor.
     b) Reformar la casa de sus abuelos, un chalecito en bastante mal estado en la ribera del Manzanares.
     c) Buscar huéspedes, no porque necesite el dinero, que también, sino, sobre todo, porque es la mejor manera que se le ocurre para evitar tener que vivir sola.
Pero, como a pesar de todo es una mujer sensata, decide imponerse e imponer unas reglas que, partiendo de la amarga experiencia, faciliten la convivencia. Por ejemplo:
     •SE PROHÍBE AFLIGIRSE POR CAUSAS AJENAS AL SENTIDO COMÚN.
     •SE PROHÍBE MOSTRAR COMPASIÓN HACIA QUIEN NO LA DESEA.
El que ella y sus huéspedes sean capaces o tengan ganas de cumplirlas ya será otro cantar...
 
 
Esta novela pertenece a un género muy en boga y que yo defino como "el de la media sonrisa".  Se trata de libros de no mucha extensión, con unos argumentos y personajes extravagantes y disparatados (esperpénticos en ocasiones) y que te tienen de principio a fin con una sonrisa bobalicona. Otro ejemplo en este mismo blog puede ser "Más maldito karma" (y otros que están por llegar).
Mamen Sánchez se encuentra cómoda en este ambiente, y se nota. Nos define unos personajes extraños, cada uno con su "pedrada", que hacen que el camarote de los hermanos Marx parezca una sala chill-out comparada con esta pensión.
Divertido.

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